Estos vehículos cubren tres rutas estratégicas dentro de Bucaramanga: UIS–Provenza, Portal Norte–Provenza y una ruta circular en el sur.

Sin embargo, esta reactivación se da en un contexto de enormes desafíos financieros. La administración municipal reveló que el costo de traer y operar estos 12 buses se acerca a los 2.500 millones de pesos, lo que equivaldría a un pasaje técnico de 41.000 pesos por viaje. A pesar de este costo real, la tarifa para el usuario se mantiene en 2.700 pesos, lo que evidencia el “enorme sacrificio financiero” que asume el municipio para mantener el servicio. El sistema aún enfrenta una deuda superior a los 600 mil millones de pesos y una infraestructura deteriorada.