“La emergencia requiere un nuevo trazado, pero estos recursos nos permitirán abrir rutas alternas de manera inmediata”, afirmó Díaz. La emergencia no se limita al Carare; la vía Bucaramanga–Bogotá también presenta problemas, con un hundimiento en el sector La Charca, en Oiba, que mantiene el paso restringido a un carril.

Los municipios afectados, además de Bucaramanga, son Barrancabermeja, Charalá, Cimitarra, Vélez, Suratá, Carcasí, Charta, Confines, Coromoro, El Playón, Sabana de Torres, Florián, Galán, Enciso y Güepsa, donde se han reportado inundaciones, deslizamientos y fallas geológicas.

Los gremios empresariales, agrupados en la Alianza por Santander, han escalado la preocupación enviando una carta al presidente Gustavo Petro, exigiendo una intervención inmediata.

Adicionalmente, la secretaria de Infraestructura, Jessica Mendoza, criticó la exclusión de Santander del Conpes de Infraestructura Vial 2026–2035, que destina 15 billones de pesos a otras regiones, ignorando las necesidades críticas del departamento.