Según los reportes, diez municipios se encuentran en alerta roja, el nivel máximo de riesgo.
Estos son Charalá, Chima, Encino, Guapotá, Lebrija, Oiba, Sabana de Torres, Tona, Landázuri y Vélez.
Adicionalmente, 32 municipios están en alerta naranja y 18 en alerta amarilla, mientras las autoridades continúan evaluando la situación en otros territorios que podrían ser incluidos en los niveles más altos de riesgo. Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, informó que se han presentado afectaciones principalmente en vías secundarias y terciarias, y que se está trabajando con los alcaldes para recuperar la movilidad con maquinaria. Dudwing Alonso Villamizar, vocero de la Defensa Civil, detalló que los voluntarios han estado apoyando las emergencias con el suministro de agua potable en carrotanques, señalización en zonas críticas y rescate de personas. Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para que extreme las medidas de autocuidado, evite transitar por vías inestables y se abstenga de acercarse a ríos y quebradas crecidas.
Como medida preventiva, varios sitios turísticos cercanos a afluentes fueron cerrados durante el fin de semana.
La mayor saturación de los suelos se reporta en el sur de Santander, donde se ha registrado caída de rocas, árboles y material vegetal en distintas vías. Los equipos de gestión del riesgo permanecen en monitoreo constante, ya que el pronóstico indica que las lluvias continuarán en la región.







