Una partida de más de 33.700 millones de pesos se destinará a avanzar en la formalización laboral del personal, una demanda histórica del sector. Adicionalmente, se asignarán 30.000 millones de pesos para cubrir los costos de atención a la población migrante, un desafío financiero creciente para la institución. El ministro Jaramillo condicionó un posible giro adicional de 30.000 millones a que la Gobernación de Santander finalice una auditoría sobre estos costos antes del 15 de diciembre. Otro componente clave de la inversión son 21.000 millones de pesos para la adquisición de un acelerador lineal de última tecnología, un equipo fundamental para modernizar el tratamiento de patologías oncológicas y mejorar la atención a pacientes con cáncer en la región. El ministro Jaramillo también enfatizó la importancia de mantener operativos los servicios de ginecología, obstetricia y pediatría, áreas que, según mencionó, clínicas privadas han cerrado por baja rentabilidad.

“Aquí no se puede cerrar porque no sea rentable.

Lo que valga tiene que hacerlo el hospital público”, afirmó, comprometiendo 12.000 millones para este fin.

Esta inversión busca consolidar al HUS, mejorar su capacidad de respuesta y garantizar el acceso a servicios especializados para la población local y de regiones vecinas.