Tras la anulación de la elección de Jaime Andrés Beltrán por parte del Consejo de Estado, el panorama político de Bucaramanga comienza a configurarse para las elecciones atípicas programadas para el 14 de diciembre, con la inscripción de los primeros candidatos que buscan liderar la ciudad. Uno de los movimientos más significativos fue el del propio círculo de Beltrán. Después de analizar los riesgos jurídicos de una nueva postulación, el exalcalde decidió no aspirar y, en su lugar, otorgó su respaldo a Cristian Portilla, quien fue su secretario privado y uno de sus colaboradores de mayor confianza. Portilla, abogado de profesión, se convierte así en el heredero político del proyecto de Beltrán, buscando dar continuidad a una administración enfocada en la seguridad y el orden. Su candidatura cuenta con el aval principal del Partido de la U. Por otro lado, emergió una figura de gran reconocimiento público pero con un discurso de independencia política: el periodista y exsenador Juan Manuel González.
Conocido por su extensa trayectoria como narrador deportivo, González oficializó su candidatura con el aval del Partido Demócrata Colombiano. En su inscripción, enfatizó que no tiene “jefes políticos en Santander” y que su único compromiso es con la ciudad, asegurando que no utilizará el cargo como un trampolín para futuras aspiraciones políticas.
González ya había aspirado a la alcaldía en 2003 y fue senador entre 2002 y 2006.
Con estas dos candidaturas, la contienda electoral inicia con perfiles contrastantes: uno que representa la continuidad de la administración recién anulada y otro que apela a la independencia y a una trayectoria por fuera de las maquinarias políticas tradicionales.
En resumenLa carrera por la Alcaldía de Bucaramanga ha comenzado con la postulación de Cristian Portilla, heredero del proyecto de Jaime Beltrán, y el periodista Juan Manuel González, quien enarbola la bandera de la independencia, marcando el inicio de una contienda electoral atípica y acelerada.