La medida es calificada por la gerencia como una “operación transitoria” mientras se busca una solución estructural. La reactivación comenzó con la puesta en marcha de rutas que conectan el Portal del Norte y la Estación UIS con Provenza, movilizando a cerca de 600 usuarios en su primer día. Esta operación es posible gracias a un contrato de arrendamiento por $2.580 millones con la empresa Transportes Medellín Castilla S.A., que suministró 12 buses padrones.
Estos vehículos, con capacidad para 80 pasajeros, funcionan con gas natural vehicular (GNV) y están equipados con acceso para personas con movilidad reducida, cámaras y Wi-Fi.
A pesar del optimismo inicial, la jornada inaugural se vio empañada cuando uno de los buses se quedó varado en el norte de la ciudad por un error del operario al no cargar suficiente gas, lo que generó críticas. El gerente de Metrolínea, Emiro Castro, calificó el incidente como “aislado” y defendió la reactivación como un paso clave. En sus palabras, “No lo vería como un placebo, es una operación transitoria hasta tanto el gobierno nacional y los municipios estructuren el nuevo sistema”.
La tarifa se mantiene en $2.700 y se utiliza la tarjeta verde tradicional.
El trasfondo de esta medida es la profunda crisis del sistema, que carece de operadores propios y enfrenta el deterioro de su infraestructura, en parte por los daños del paro nacional de 2021. Paralelamente, el Gobierno Nacional ha contratado un estudio con el Metro de Medellín para evaluar alternativas de transporte de cero emisiones, como un tranvía.








