El municipio de Girón, parte del área metropolitana de Bucaramanga, enfrenta una situación de interinidad administrativa tras la anulación de la elección de su alcalde, Campo Elías Ramírez. Mientras se define la fecha para elecciones atípicas, la Gobernación de Santander deberá nombrar un alcalde encargado a partir de una terna presentada por la coalición que avaló al mandatario destituido. La elección de Campo Elías Ramírez fue anulada por el Consejo de Estado debido a doble militancia, lo que generó un vacío de poder.
El gobernador Juvenal Díaz Mateus designó temporalmente como alcalde encargado al abogado Fredy Cáceres Arismendy.
Simultáneamente, la coalición que apoyó a Ramírez, conformada por los partidos ASÍ, La U y la Liga de Gobernantes Anticorrupción, presentó una terna compuesta por Juan José Gómez, Dayana Tavera y Claudia Milena Jaimes, de la cual el gobernador deberá elegir al alcalde que administrará el municipio hasta los nuevos comicios. A esta crisis política se suma un problema administrativo de gran envergadura: una orden judicial, vigente por siete años, obliga a la evacuación del Palacio Municipal de Girón debido a que no ofrece condiciones dignas para los empleados. Esta medida fuerza a la administración a reubicar la mayoría de sus secretarías en un centro comercial, fragmentando la operación del gobierno local y complicando la prestación de servicios a la ciudadanía durante este periodo de transición.
En resumenLa inestabilidad política y administrativa en Girón presenta un desafío significativo para la gobernanza en el área metropolitana de Bucaramanga. El proceso de nombramiento de un alcalde encargado, combinado con la interrupción logística de la evacuación del palacio municipal, crea un escenario complejo que pondrá a prueba la capacidad de las autoridades locales y departamentales para garantizar la continuidad administrativa antes de las nuevas elecciones.