Esta medida transitoria busca restablecer el servicio en corredores clave mientras se define una solución estructural para su futuro.

La reactivación del sistema se materializó con la puesta en marcha de doce buses padrones duales, arrendados a la empresa Transportes Medellín Castilla S.A. por un valor de 2.580 millones de pesos hasta el 31 de diciembre.

Estos vehículos, que operan con gas natural vehicular y cuentan con accesibilidad para personas con movilidad reducida, cubren inicialmente dos rutas troncales: Portal del Norte–Provenza y Estación UIS–Provenza.

El gerente de Metrolínea, Emiro Castro, enfatizó que se trata de una “operación transitoria” y no de una solución definitiva. La medida busca ofrecer una alternativa de movilidad mientras los gobiernos nacional y locales estructuran un nuevo sistema. Sin embargo, este reinicio no estuvo exento de contratiempos, como el incidente en el que uno de los buses nuevos se quedó inmóvil por un error de cálculo en el suministro de combustible, lo que generó críticas. Este hecho se suma a la grave situación estructural del sistema, que acumula deudas superiores a los 600 mil millones de pesos, carece de operadores propios y enfrenta el deterioro de su infraestructura, vandalizada durante el paro nacional de 2021. Paralelamente, se anunció la contratación de un estudio con el Metro de Medellín para evaluar alternativas de transporte de cero emisiones, como un tranvía, lo que indica que el futuro del transporte masivo en la ciudad sigue en una fase de redefinición profunda.