La situación ha dejado a varias comunidades incomunicadas y ha puesto en alerta máxima a los organismos de socorro en todo el departamento. Según informes de la Gobernación, al menos 37 municipios han sufrido emergencias, y en momentos críticos hasta ocho han sido declarados en alerta roja. Uno de los incidentes más graves fue el colapso de un tramo de la Transversal del Carare en zona rural de Vélez, que dejó incomunicadas a las comunidades del sur de Santander y afectó el transporte de productos agrícolas clave. Otras vías estratégicas también sufrieron daños severos, como el bloqueo total de la carretera Curos-Málaga por un derrumbe de gran magnitud en San Andrés, y la pérdida de la banca en la vía que comunica a San Andrés con Laguna de Ortices. El área metropolitana de Bucaramanga no ha sido ajena a la emergencia; en Girón, el barrio Santa Cruz fue uno de los más perjudicados por inundaciones que afectaron viviendas y enseres. Las autoridades atribuyen la intensidad de las precipitaciones al ingreso de humedad desde el mar Caribe, influenciado por la circulación del huracán Melissa, y advierten que las condiciones inestables podrían continuar.