La estrategia se enfoca en controlar las denominadas “caravanas del terror” y prevenir alteraciones a la convivencia en la ciudad y su área metropolitana.

Ante los desórdenes que históricamente han caracterizado esta fecha, las autoridades metropolitanas y departamentales acordaron un plan de cinco puntos clave. Este incluye la instalación de puestos de control en corredores viales estratégicos para verificar antecedentes y prevenir delitos, la sanción e inmovilización de vehículos infractores, y un despliegue masivo de más de 3.500 uniformados y personal civil. Se prestará especial atención a zonas de alta afluencia como ‘Cuadra Play’, donde habrá cierres viales y apoyo canino.

Además, un sistema de drones complementará la vigilancia en sectores críticos y se activará un Puesto de Mando Unificado (PMU) para supervisar las operaciones en tiempo real. Estas acciones responden también a las solicitudes de comunidades como la de Cabecera, que pidió formalmente restricciones al paso de motocicletas en su sector para evitar el ruido y los riesgos para los peatones. Como medida preventiva adicional, el sistema de transporte Metrolínea anunció el cierre de sus operaciones a las 6:00 p.m. del 31 de octubre para proteger su infraestructura de posibles actos vandálicos.