Un nuevo caso de feminicidio ha conmocionado a Bucaramanga, tras el asesinato de Cindy Vanessa Sánchez Rodríguez, de 32 años, a manos de su pareja sentimental en el barrio Kennedy. El crimen ha puesto de manifiesto la persistencia de la violencia de género en la ciudad y ha generado un llamado urgente de organizaciones sociales para una acción institucional más efectiva. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 22 de octubre en la vivienda que compartían. Según el reporte policial, José Miguel Barrios Galván habría atacado a la víctima con un arma cortopunzante, causándole tres heridas mortales, después de una discusión presuntamente originada por celos tras revisar el teléfono de la mujer. Tras cometer el crimen, el agresor intentó huir, pero al verse acorralado por la comunidad, se entregó en el CAI Kennedy, donde confesó lo sucedido.
Las autoridades confirmaron que Barrios Galván tenía antecedentes judiciales por violencia intrafamiliar e inasistencia alimentaria, un patrón recurrente en agresores feminicidas.
El caso desató una ola de rechazo.
La Fundación Mujer y Futuro emitió un comunicado en el que exigió “justicia, protección efectiva y prevención real de las violencias contra las mujeres”. Las cifras son alarmantes: según el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género de Santander, este es uno de los 15 feminicidios registrados en el departamento en lo que va del año. El comandante de la Policía Metropolitana, brigadier general William Quintero Salazar, aseguró que se fortalecerán estrategias como la 'Patrulla Púrpura' para brindar acompañamiento a las víctimas y prevenir que estos casos terminen en tragedias.
En resumenEl feminicidio de Cindy Vanessa Sánchez en Bucaramanga, perpetrado por un agresor con antecedentes, evidencia las fallas en el sistema de protección y subraya la urgencia de fortalecer las políticas de prevención y justicia contra la violencia de género en la región.