Las fuertes precipitaciones ya han causado emergencias en varias zonas del área metropolitana y del departamento de Santander. Las autoridades mantienen un monitoreo permanente de los puntos críticos y han solicitado a la comunidad reportar de inmediato cualquier señal de inestabilidad en taludes, viviendas o cauces cercanos para activar los mecanismos de protección y evitar tragedias. Esta situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de ciertos sectores de la ciudad ante eventos climáticos extremos y la importancia de las obras de mitigación, como los muros de gaviones y pantallas ancladas que se han implementado en algunas de las zonas afectadas.