Las autoridades municipales mantienen un monitoreo constante sobre las zonas más vulnerables, mientras las fuertes precipitaciones ya han causado accidentes y afectaciones en la movilidad del área metropolitana.
La Oficina de Gestión del Riesgo de Bucaramanga ha identificado los sectores de Chimitá y el barrio José Antonio Galán, en la comuna 14, como las áreas de mayor peligro, catalogadas como de alto riesgo desde hace más de una década. Didier Rodríguez, director de la entidad, señaló que el Ideam ha pronosticado una fase de La Niña con una intensidad superior a la habitual, lo que exige una vigilancia reforzada. Las lluvias torrenciales de los últimos días no solo aumentan la amenaza de crecientes, sino que también han tenido un impacto directo en la seguridad vial. Durante la madrugada del jueves, un fuerte aguacero provocó una serie de accidentes en puntos clave como la autopista a Piedecuesta, el sector de Diamante II y Provenza, debido al pavimento mojado y la escasa visibilidad. En total, 49 municipios de Santander se encuentran bajo algún tipo de alerta por la temporada de lluvias. Las autoridades instan a la comunidad a reportar cualquier señal de inestabilidad en taludes o viviendas y a tomar precauciones extremas al conducir, con el fin de prevenir tragedias y coordinar una respuesta oportuna de los organismos de socorro.








