Tras esta decisión, el cronograma electoral para elegir a su sucesor ya ha comenzado.

En este contexto, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, deberá nombrar un alcalde encargado mientras se surte el proceso democrático. Para ello, se ha conformado una terna que deberá ser aprobada por el mandatario departamental para designar a la persona que administrará la ciudad de manera interina.

Este panorama político se complejizó con la renuncia irrevocable del concejal Cristian Andrés Reyes Aguilar, del partido Cambio Radical. En una misiva dirigida a la mesa directiva del Concejo, Reyes justificó su decisión en la necesidad de “garantizar la continuidad de proyectos municipales y priorizar firmemente el bienestar colectivo”. Su salida obliga a la corporación a tramitar la vacancia y a su partido a definir quién ocupará la curul, acelerando el reacomodo de fuerzas políticas en vísperas de una elección crucial para la ciudad. La situación de la alcaldía no es un hecho aislado, ya que se enmarca en un contexto de inestabilidad política que también ha afectado a municipios vecinos como Girón, donde igualmente se anuló la elección de su alcalde por doble militancia, lo que subraya una problemática regional en torno a las normas electorales.