Poco menos de tres meses después de iniciadas las obras, ya vemos playa donde antes solo había erosión”.

Este progreso ha comenzado a reactivar el comercio en restaurantes y casetas.

La comunidad ha recibido positivamente los avances, como expresó el líder turístico Jesús Molina: “Por años vimos como el mar se llevaba nuestra playa y con ella nuestro sustento.

Hoy vemos un cambio real”.

Como complemento, la Gobernación implementará un plan de formación para los operadores turísticos con el fin de mejorar la calidad del servicio y la competitividad del destino. Se espera que la estabilización de las playas no solo proteja la infraestructura existente, sino que también genere empleo y consolide un modelo de desarrollo costero sostenible.