La ciudad de Barranquilla adaptó los horarios de funcionamiento de sus principales atractivos turísticos para gestionar la alta afluencia de público durante las festividades de fin de año de 2025. Esta medida buscó garantizar una experiencia segura y organizada para residentes y visitantes que despidieron el año en los espacios públicos de la ciudad. Con el objetivo de ordenar el masivo flujo de personas y ofrecer planes familiares para las celebraciones de Año Nuevo, la administración distrital implementó horarios especiales en lugares emblemáticos como el Gran Malecón, Caimán del Río y la Ciénaga de Mallorquín. La medida más destacada fue la implementada en la 'Luna del Río', la noria recientemente inaugurada en el Gran Malecón. Para la noche del 31 de diciembre, se habilitó una franja especial de funcionamiento entre las 11:30 p.m. y las 12:30 a.m., permitiendo a un grupo limitado de personas recibir el 2026 desde las alturas con una vista privilegiada del río Magdalena.
Para asegurar el control del aforo, se especificó que los tiquetes para este horario exclusivo solo estarían disponibles para la venta en línea.
Estas acciones de planificación reflejan una estrategia de gestión turística proactiva, reconociendo la popularidad de estos nuevos espacios y la necesidad de evitar aglomeraciones excesivas, especialmente en fechas de alta concurrencia. Las autoridades también emitieron recomendaciones generales para los visitantes, como planificar las visitas con antelación y respetar la señalización, para disfrutar de los paseos sin contratiempos.
En resumenLa implementación de horarios especiales en los puntos turísticos de Barranquilla para fin de año fue una decisión estratégica y necesaria para la gestión de multitudes. La medida, especialmente la operación nocturna de la Luna del Río, no solo ofreció una experiencia única, sino que también evidenció un enfoque en la organización y seguridad, claves para consolidar la imagen de Barranquilla como un destino turístico bien administrado.