Para los comerciantes, un espacio renovado puede significar un aumento en las ventas al atraer a más clientes y permitir una mejor exhibición de sus productos. Para los compradores, la mejora en la infraestructura facilita el acceso y hace más agradable la experiencia de compra. Este tipo de proyectos de renovación urbana en zonas comerciales tradicionales es fundamental para mantener la competitividad del comercio local y dignificar el trabajo de miles de familias que dependen de estas plazas de mercado.