El árbol, considerado el más alto del país, es una obra de ingeniería y tecnología que cuenta con cerca de medio millón de luces LED (478.070) y 70.000 procesadores, lo que le permite funcionar como una pantalla interactiva que proyecta imágenes de los asistentes. Christian Daes, COO de Tecnoglass, describió la iniciativa como un regalo para la ciudad con el fin de sembrar alegría y esperanza, especialmente en los niños. “Llevamos seis años haciéndolo con cariño, pensando en que los niños necesitan sembrar sueños y esperanzas”, comentó.
La ceremonia de encendido fue un espectáculo completo que incluyó una obra teatral y fuegos artificiales. La atracción no solo es un evento local, sino un imán turístico que sirve como punto de partida del circuito navideño de la ciudad, el cual se extiende por los seis kilómetros iluminados del Malecón del Río. Se espera que el árbol atraiga a aproximadamente 500.000 visitantes hasta el 6 de enero de 2026, consolidándose como un pilar de la identidad festiva de Barranquilla.








