La Fiscalía General de la Nación ha pedido formalmente la detención preventiva en un centro carcelario para Nicolás Petro Burgos, exdiputado del Atlántico, en el marco de una investigación por un presunto entramado de corrupción en la contratación pública del departamento. Esta solicitud agrava la situación judicial del hijo del presidente Gustavo Petro, quien ya enfrenta otro proceso por lavado de activos y enriquecimiento ilícito. El núcleo de la acusación se centra en el presunto direccionamiento de contratos de la Gobernación del Atlántico hacia la Fundación Conciencia Social para obtener beneficios económicos personales, específicamente la apropiación de cerca de 111 millones de pesos. Según la fiscal Lucy Laborde, Petro Burgos “instrumentalizó su investidura y su influencia política y social para direccionar la contratación estatal”.
El caso se sustenta en la imputación de cinco delitos: peculado por apropiación, tráfico de influencias de particular, falsedad en documento público, falsedad en documento privado e interés indebido en la celebración de contratos. La Fiscalía justifica la necesidad de la medida privativa de la libertad argumentando que existen riesgos de obstrucción a la justicia. Este proceso avanza de manera paralela a otra causa penal que el exdiputado enfrenta por presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito, relacionado con ingresos no justificados durante la campaña presidencial de 2022. La defensa de Petro ha refutado la solicitud, señalando que su cliente ha comparecido a todas las diligencias y ha mostrado disposición para colaborar, por lo que consideran que medidas no privativas de la libertad serían más proporcionales.
La decisión final recae en un juez de control de garantías en Barranquilla, y su veredicto tendrá importantes repercusiones políticas tanto a nivel local en el Atlántico como en el ámbito nacional.
En resumenLa Fiscalía ha presentado argumentos para solicitar la detención de Nicolás Petro, acusándolo de utilizar su influencia política para desviar fondos públicos en el Atlántico, mientras su defensa aboga por su libertad durante el proceso. La decisión del juez sobre la medida de aseguramiento está pendiente y es crucial para el futuro judicial y político del exdiputado.