El mandatario estadounidense calificó a Petro como un “hombre enfermo que le gusta hacer cocaína y venderla a los Estados Unidos” y, al ser preguntado sobre una posible acción militar, respondió: “Suena bien para mí”.

Estas advertencias generaron una fuerte reacción en Colombia, que ha liderado los llamados en la ONU y la OEA para exigir respeto al derecho internacional. Posteriormente, se produjo una llamada telefónica entre Trump y Petro para reducir la tensión.

El presidente colombiano describió el nuevo tono como “amable”, aunque reconoció que persisten “profundos desacuerdos”.

El encuentro fue posible gracias a la mediación del senador republicano Rand Paul.