La Defensa Civil de Gaza anunció que un total de 13 personas, entre ellas cinco niños, murieron en varios ataques israelíes, confirmando que el cese al fuego sigue siendo “extremadamente frágil”.
Otro ataque aéreo alcanzó una casa habitada por una familia en el barrio Al Tufa, dejando víctimas mortales y heridos.
Hamás ha denunciado la continuación de los bombardeos israelíes, mientras ambas partes se acusan de “graves incumplimientos del acuerdo”. La situación humanitaria, ya precaria, se ve amenazada por la decisión de Israel de prohibir las operaciones de 37 organizaciones humanitarias en la Franja de Gaza a partir de 2026. Según agencias de ayuda, esta medida podría agravar la crisis al limitar la llegada de asistencia esencial. Adicionalmente, un informe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha denunciado el impacto de las leyes y prácticas de Israel en Cisjordania, describiendo una “discriminación sistémica” y encontrando “motivos razonables” para creer que la segregación busca ser permanente, situación que califica de similar a un “apartheid”.












