Un masivo ataque ruso con drones y misiles contra Kiev subraya la precaria situación de seguridad y la urgente necesidad de Ucrania de reforzar sus defensas aéreas. En una de las ofensivas más grandes de los últimos tiempos, Rusia lanzó 165 drones y nueve misiles durante la noche del domingo. Las defensas aéreas ucranianas lograron neutralizar 137 de los drones, pero los ataques que penetraron las defensas causaron daños significativos.

Un hospital en Kiev fue afectado, resultando en al menos un muerto y varios heridos.

Ante esta escalada, el presidente Volodímir Zelenski ha urgido a sus aliados internacionales a proporcionar más ayuda en defensa aérea.

Otros informes indican que Rusia ha logrado los mayores avances territoriales en Ucrania desde el inicio de la invasión en 2022, lo que aumenta la presión sobre las fuerzas de Kiev. En un giro diplomático, el Kremlin acusó a Ucrania de lanzar un ataque con 91 drones contra una de las residencias del presidente Vladimir Putin en Nóvgorod. El gobierno ucraniano ha negado categóricamente estas acusaciones, calificándolas de “típicas mentiras rusas”, mientras que el presidente Trump expresó su descontento por el presunto ataque, complicando las negociaciones de paz.