El caso, centrado en graves acusaciones de narcoterrorismo, se desarrollará en un tribunal federal conocido por manejar casos de alto perfil. Tras su captura, Maduro fue llevado al Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad. Su primera comparecencia está programada para el 5 de enero ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Hellerstein es un magistrado experimentado, conocido por presidir casos de alto impacto como las demandas por los atentados del 11-S y el juicio contra Hugo ‘el Pollo’ Carvajal.

Las acusaciones contra Maduro, presentadas originalmente en 2020, incluyen conspiración narcoterrorista, importación de cocaína y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.

La fiscalía lo señala como líder del ‘Cartel de los Soles’, una red criminal presuntamente operada desde las Fuerzas Armadas venezolanas.

Los cargos contra su esposa, Cilia Flores, también están relacionados con narcotráfico.

Se espera que el proceso judicial sea largo y complejo, con un juicio que no se anticipa antes de 2027.

De ser hallado culpable, Maduro podría enfrentar una condena de cadena perpetua.

El caso ha sido comparado con el de Manuel Antonio Noriega, el líder panameño extraído por EE.

UU. en 1990, sentando un nuevo precedente para un jefe de Estado en funciones juzgado en territorio estadounidense.