En este nuevo escenario, la principal figura de la oposición, María Corina Machado, ha sido marginada.

Trump afirmó públicamente que a Machado “le sería muy difícil estar al frente del país” porque, según él, “no cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país”. Esta postura sugiere que Washington prioriza la estabilidad y el control a través de una figura del chavismo dispuesta a negociar, en lugar de arriesgarse con un cambio de régimen liderado por la oposición.