La tensión entre Estados Unidos y Rusia se ha extendido a los mares, con la Guardia Costera estadounidense persiguiendo un petrolero en el Caribe, una acción que Moscú ha calificado de “piratería”. Este incidente se enmarca en una amplia campaña de presión de Washington en la región, que ha incluido el bloqueo de buques vinculados a Venezuela.\n\nEl buque en el centro de la disputa es el petrolero Bella 1, que recientemente apareció en el registro oficial de Rusia con el nuevo nombre de Marinera. El ejército estadounidense intentó interceptar el barco la semana pasada mientras se dirigía a Venezuela para recoger petróleo. A pesar de la persecución por parte de la Guardia Costera y otras fuerzas estadounidenses, el superpetrolero continúa navegando en alta mar sin haber sido abordado, y se informa que Estados Unidos está considerando el uso de la fuerza para hacerlo.
Rusia ha reaccionado enérgicamente, pidiendo a EE.
UU. que detenga la “persecución” y acusando a Washington de “piratería” por el bloqueo a petroleros en la zona. Este enfrentamiento naval se produce en el contexto del masivo despliegue militar estadounidense en el Caribe, justificado como una campaña contra el narcotráfico, pero que ha sido una fuente constante de fricción con Venezuela y su aliado, Rusia. La situación del Bella 1 añade un elemento de confrontación directa entre las dos superpotencias en una región ya volátil.
En resumenLa persecución del petrolero ruso Bella 1 por parte de EE. UU. representa una peligrosa confrontación directa entre las dos potencias en el Caribe, superponiéndose con la agresiva campaña estadounidense en la región y elevando el riesgo de una escalada naval.