El acuerdo busca restablecer la paz y la estabilidad en una zona marcada por disputas territoriales históricas.
El pacto fue firmado el 27 de diciembre de 2025 por los ministros de Defensa de ambos países en un puesto de control fronterizo, tras tres días de negociaciones entre oficiales militares. El acuerdo prohíbe el uso de "todo tipo de armas, incluidos los ataques contra civiles, bienes civiles e infraestructuras". Los combates recientes habían causado al menos 101 muertes y el desplazamiento de más de un millón de personas, según una de las fuentes. La firma del cese de hostilidades ha generado esperanza entre la población civil.
Como parte del acuerdo, Tailandia liberó a 18 soldados camboyanos que habían sido detenidos durante 155 días.
A su regreso a la provincia de Pailin, en Camboya, los militares fueron recibidos por civiles con banderas nacionales, quienes expresaron su deseo de una paz duradera.
Este acuerdo representa un esfuerzo significativo por parte de ambas naciones del sudeste asiático para resolver sus diferencias a través del diálogo y evitar un conflicto a mayor escala.













