Sin embargo, aclaró que el 10% restante "lo determina todo" y que busca la paz, "pero no a cualquier precio".

Por su parte, el Kremlin coincidió en que las conversaciones están en su fase final, aunque mantiene una postura dura.

La tensión se disparó cuando Rusia acusó a Ucrania de lanzar un ataque con 91 drones contra una residencia del presidente Vladímir Putin en Nóvgorod. Kiev desestimó la acusación calificándola de "mentira" y una "típica mentira rusa", mientras que Trump se declaró "muy enojado" por el presunto ataque. En un movimiento que eleva la tensión regional, Rusia confirmó el despliegue de misiles hipersónicos nucleares Oreshnik en Bielorrusia, lo que extiende significativamente su alcance de ataque en Europa. Mientras tanto, en el campo de batalla, Rusia lanzó una oleada de ataques con drones y misiles contra Kiev y otras regiones ucranianas en vísperas de la reunión entre Trump y Zelenski, causando víctimas y daños a la infraestructura. En su discurso de fin de año, Putin expresó su confianza en la "victoria" rusa, mientras Zelenski aseguró que su firma solo se pondrá "en un acuerdo sólido".