A esta voz se sumaron decenas de entidades y países, incluyendo potencias regionales como Turquía y Arabia Saudita, así como la Unión Africana. El Consejo de Seguridad de la ONU también tiene previsto reunirse para discutir las implicaciones de esta acción unilateral.

La controversia ha generado tensiones que involucran a otras potencias globales; Irán y China también han expresado su rechazo.

En medio de la tormenta diplomática, Estados Unidos ha adoptado una postura matizada. La representante estadounidense ante la ONU defendió el derecho de Israel a tomar sus propias decisiones de reconocimiento, aunque aclaró que la política de Washington de no reconocer a Somalilandia como un estado independiente no ha cambiado. Este movimiento israelí es visto por analistas como un gesto de desdén hacia Turquía y podría desestabilizar una región ya de por sí volátil, reavivando debates sobre soberanía y fronteras en el continente africano.