UU., Marco Rubio, justificó las restricciones, afirmando que los funcionarios europeos trabajaban para "eliminar cuentas estadounidenses en redes sociales".
La reacción europea fue de indignación. El presidente francés, Emmanuel Macron, denunció los movimientos de Washington como "actos de intimidación" en plena Navidad. Por su parte, Breton comparó la medida con la "cacería de brujas de McCarthy", evocando un oscuro período de persecución política en Estados Unidos. Este choque evidencia una profunda divergencia filosófica entre los aliados sobre cómo gobernar el espacio digital, enfrentando el enfoque estadounidense de libertad de expresión casi absoluta con la postura europea de una mayor responsabilidad y regulación de las plataformas.
La medida ha sido descrita como una "ruptura transatlántica total" que podría tener consecuencias duraderas en la cooperación entre ambos bloques.












