La medida de Israel rompe este consenso internacional y ha sido condenada por actores regionales y multilaterales clave. La Unión Africana, así como los ministros de Asuntos Exteriores de Egipto, Turquía y Yibuti, emitieron un comunicado conjunto expresando su "rechazo total" a la decisión. Los análisis sobre las motivaciones de Israel apuntan a una estrategia para ganar influencia en una región vital para el comercio marítimo y la seguridad.

Algunos analistas ven el movimiento como un gesto de desdén hacia Turquía, un rival regional.

En Mogadiscio, la población ha rechazado la medida, y han surgido acusaciones de que Israel podría tener la intención de desplazar a palestinos de Gaza hacia Somalilandia, aunque no hay pruebas que respalden esta afirmación. Este reconocimiento unilateral ha creado un nuevo y volátil punto de tensión en una región ya marcada por la inestabilidad.