El conflicto entre Israel y los palestinos continúa escalando con acciones militares israelíes en Cisjordania y una controvertida política de expansión de asentamientos que socava las perspectivas de un Estado palestino. Mientras tanto, la situación humanitaria en la Franja de Gaza sigue siendo un punto de grave preocupación internacional. Recientemente, las fuerzas israelíes impusieron un toque de queda y realizaron redadas en la ciudad palestina de Qabatiya, en Cisjordania ocupada, como represalia por un ataque en el que un residente de la localidad mató a dos israelíes. El ministro de Defensa de Israel ordenó actuar con fuerza contra la localidad, mientras los habitantes denunciaron abusos y amenazas indiscriminadas.
Esta acción se enmarca en un contexto más amplio de consolidación del control israelí sobre el territorio. El gobierno de coalición israelí aprobó la legalización y el establecimiento de 19 nuevos asentamientos en Cisjordania, una medida que la Autoridad Nacional Palestina y Hamás han rechazado enérgicamente, ya que impide físicamente la creación de un Estado palestino contiguo. La comunidad internacional también ha mostrado su preocupación; una coalición de 14 países condenó la política expansionista.
La situación en Gaza no es menos tensa.
A pesar de una frágil tregua, la labor de organizaciones como Médicos Sin Fronteras se ve amenazada por una nueva legislación israelí que prohíbe la actividad de entidades que considera que deslegitiman al Estado. En su mensaje de Navidad, el Papa León XIV hizo una referencia directa al sufrimiento en Gaza, pidiendo un estado para los palestinos como única solución al conflicto.
En resumenIsrael intensifica su control sobre Cisjordania con operaciones militares y una política de expansión de asentamientos que ha sido ampliamente condenada, mientras la crisis humanitaria en Gaza persiste, atrayendo la atención y la preocupación de líderes mundiales y organizaciones humanitarias.