UU. ya ha interceptado y confiscado al menos dos petroleros, el 'Centuries' y el 'Bella 1', y persigue activamente a un tercero.

Estas acciones han sido calificadas por expertos de la ONU como un "ataque armado". En respuesta, Nicolás Maduro ha denunciado el bloqueo ante el Consejo de Seguridad de la ONU, calificándolo como "la mayor extorsión", y ha recibido el respaldo explícito de Rusia y China, quienes acusaron a Washington de tener una "conducta de cowboy" y de amenazar la paz en la región. El Kremlin, además, ha ofrecido a Caracas "toda su cooperación" para romper el cerco.

La situación amenaza con agravar la ya precaria situación económica de Venezuela, con expertos advirtiendo sobre el riesgo real de una hambruna, y podría tener efectos colaterales en países como Cuba, dependiente del petróleo venezolano.