Los esfuerzos diplomáticos, en los que participan actores regionales e internacionales, buscan poner fin a una escalada de violencia que ha hecho fracasar treguas anteriores. El conflicto ha provocado la muerte de más de 50 personas y el desplazamiento de centenares de miles en las últimas semanas, con ambas naciones acusándose mutuamente de romper las treguas previas. Ahora, los ministros de Defensa de ambos países se reunirán el 24 de diciembre para discutir una posible tregua duradera. La decisión de volver a la mesa de negociación se tomó en una reunión de líderes del sudeste asiático en Kuala Lumpur, con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) intentando reactivar los esfuerzos de paz. Estos diálogos también cuentan con la atención de actores internacionales como Malasia y Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, había mediado en un esfuerzo anterior que se desvaneció a las pocas semanas. La persistencia del conflicto subraya la fragilidad de la seguridad en la región y la dificultad de resolver disputas territoriales arraigadas, a pesar de la presión diplomática externa.