La legislación exige disculpas oficiales y reparaciones económicas a París, reabriendo profundas heridas históricas.

El parlamento argelino aprobó por unanimidad un proyecto de ley que describe la colonización francesa (1830-1962) como un "crimen de Estado". El texto, aprobado en un momento de relaciones ya tensas entre ambos países, responsabiliza formalmente al Estado francés por su pasado colonial y las tragedias que generó. La nueva legislación exige de manera explícita "disculpas oficiales" por parte de París, así como una compensación económica por los daños causados durante más de un siglo de ocupación. Aunque la ley tiene una innegable dimensión simbólica, su impacto real en las reclamaciones de reparaciones podría ser limitado en el ámbito del derecho internacional. Sin embargo, representa un endurecimiento significativo de la postura de Argelia en el debate sobre la memoria histórica y eleva la tensión diplomática a un nuevo nivel, complicando cualquier esfuerzo de reconciliación a corto plazo entre las dos naciones mediterráneas.