Según el gobierno sudanés, al menos 43 de estos combatientes han sido abatidos, y sus familias en Colombia buscan respuestas sobre su destino.

La guerra ha provocado una devastadora crisis humanitaria.

Miles de desplazados internos llegan a campos improvisados como el de Tawila, que no dan abasto para cubrir las necesidades básicas.

Además, cerca de 27.000 refugiados sudaneses han huido a la vecina República Centroafricana, donde intentan sobrevivir en campamentos en medio de la inseguridad.