El atentado, que dejó 15 muertos, ha conmocionado al país y ha llevado al primer ministro a disculparse con la comunidad judía y a impulsar leyes de armas más estrictas. El ataque del 14 de diciembre, perpetrado por dos hombres armados, Sajid Akram y su hijo Naveed, ha sido directamente vinculado por el primer ministro Anthony Albanese a la “ideología del Estado Islámico”.

Las investigaciones posteriores revelaron que el atentado fue planeado durante meses, incluyendo viajes de reconocimiento y entrenamientos armados. La tragedia, que cobró la vida de personas de entre 10 y 87 años, ha generado una profunda conmoción nacional, con homenajes que incluyeron un minuto de silencio en todo el país. En uno de estos actos, el primer ministro Albanese recibió abucheos, reflejando el descontento por las fallas de seguridad. En respuesta a la masacre, Albanese presentó disculpas formales a la comunidad judía por no haber podido evitar el ataque.

Además, el parlamento de Nueva Gales del Sur se dispone a votar una ley más estricta sobre el porte de armas, buscando prevenir futuros incidentes. La conexión con el yihadismo se ha reforzado al conocerse que los atacantes visitaron Filipinas, en una isla conocida por ser un bastión de combatientes afiliados a la organización terrorista.