Esta expansión ha sido rechazada y criticada tanto por el grupo islamista Hamás como por la Autoridad Nacional Palestina.

La medida se suma a un incremento “alarmante” de la violencia de los colonos contra los palestinos, según ha advertido la ONU. Simultáneamente, la situación en Gaza sigue siendo crítica. Aunque un monitor global del hambre utilizado por la ONU canceló su declaración de hambruna gracias a una mejora en la entrega de ayuda durante el alto el fuego, advirtió que la crisis persiste. Más de 1.6 millones de personas, que representan el 75% de la población de Gaza, continúan enfrentando altos niveles de inseguridad alimentaria aguda y un riesgo latente de hambre extrema si las hostilidades se reanudan. La comunidad de Belén, en Cisjordania, ha decidido retomar las celebraciones navideñas como un “rezo de esperanza”, tras dos años de suspenderlas en solidaridad con Gaza.