El Kremlin advirtió que la situación es “potencialmente muy peligrosa”.

En este contexto de alta tensión, países como Brasil y México han ofrecido mediar para evitar un conflicto armado, una iniciativa que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, considera crucial para prevenir una “catástrofe humanitaria”. La situación se complica con el despliegue naval estadounidense en el Caribe, justificado como una operación antidrogas, pero percibido por Caracas como el preludio de una intervención.