El Senado de Brasil aprobó el proyecto que busca rebajar la pena de Bolsonaro de 27 a solo 2 años de prisión. La iniciativa, que ya había sido aprobada por la Cámara baja la semana anterior, ha generado una fuerte controversia en el país. Opositores critican la medida argumentando que interfiere con sentencias ya consolidadas por la Corte Suprema y que sienta un peligroso precedente de impunidad para delitos contra la democracia. El proyecto beneficia no solo al expresidente, sino también a otros participantes en la trama golpista que se gestó tras las elecciones de 2022. Ahora, el texto pasa a sanción presidencial, y el presidente Lula no ha adelantado si lo firmará para convertirlo en ley o si ejercerá su poder de veto. La decisión que tome será crucial y podría tener un impacto significativo en el clima político del país, en un contexto en el que Estados Unidos ha mostrado su respaldo a la medida, considerándola como “el inicio de un camino”.