A pesar de una frágil tregua en Gaza, la violencia entre israelíes y palestinos continúa con ataques selectivos, una grave crisis humanitaria y un aumento de la tensión en Cisjordania. La comunidad internacional observa con preocupación la falta de avances en las negociaciones de paz y el deterioro de las condiciones de vida en los territorios palestinos. En la Franja de Gaza, Hamás confirmó la muerte de Raed Saad, un alto comandante de su ala militar, en un ataque israelí que también causó la muerte de otras cuatro personas. Este incidente ocurre mientras las negociaciones para la segunda fase del “plan de Gaza” permanecen estancadas por desacuerdos sobre el desarme de Hamás y la retirada de tropas israelíes. La situación humanitaria en el enclave es catastrófica, agravada por las fuertes lluvias invernales que han causado inundaciones, el derrumbe de edificios dañados por bombardeos y al menos 10 muertes por frío.
La ONU ha tenido que reducir a la mitad sus raciones de alimentos debido a disputas con Israel.
En Cisjordania ocupada, las fuerzas israelíes han ampliado su control, demoliendo 25 edificios residenciales en el campo de refugiados de Nur Shams.
Además, se reportan ataques de colonos israelíes contra aldeas palestinas y amenazas contra altos mandos del ejército israelí. En el ámbito de la rendición de cuentas, Amnistía Internacional publicó un informe acusando a Hamás de cometer crímenes de lesa humanidad durante los ataques del 7 de octubre de 2023, que dejaron 1.200 muertos y 251 secuestrados. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, presidirá el comité que investigará los fallos de seguridad que permitieron dicho ataque, una decisión que ha sido calificada como una “ofensa” por las familias de las víctimas.
En resumenEl conflicto israelí-palestino persiste con una violencia latente que socava cualquier esfuerzo de paz. Mientras en Gaza una tregua precaria es vulnerada con ataques selectivos y la población enfrenta una crisis humanitaria extrema, en Cisjordania la expansión de controles y la violencia de colonos aumentan la inestabilidad, manteniendo la región en un estado de conflicto prolongado.