Machado ha pedido a los países democráticos que bloqueen los ingresos de Maduro. La retórica se ha endurecido, con Trump afirmando que los días de Maduro están “contados” y que no descarta una intervención terrestre.

En respuesta, Maduro ha fortalecido sus lazos con Rusia, recibiendo el apoyo explícito del presidente Vladimir Putin en una llamada telefónica, mientras acusa a EE.

UU. de buscar desestabilizar su gobierno para controlar los recursos petroleros del país.