UU.) y Colorado.

El presidente Trump acusó a México de incumplir el acuerdo y amenazó con imponer “un arancel de 5% a México si no se libera esta agua, de inmediato”. Esta presión económica llevó a ambas naciones a la mesa de negociaciones, donde finalmente se alcanzó un acuerdo para resolver la disputa, con un plan que se espera culmine en enero de 2026. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, expresó su confianza en encontrar una solución que no ponga en riesgo a la población ni a la producción agrícola de su país, al tiempo que llamó a Trump a asumir su responsabilidad en el tratamiento de aguas residuales que fluyen del río Tijuana hacia el Pacífico.

A pesar del acuerdo, la amenaza arancelaria evidencia cómo las disputas sobre recursos hídricos pueden escalar rápidamente a conflictos comerciales.