Con el 99% de las actas escrutadas, el candidato conservador Nasry Asfura mantiene una ventaja mínima sobre el liberal Salvador Nasralla. Esta incertidumbre ha sido el caldo de cultivo para serias acusaciones.

La presidenta Xiomara Castro ha denunciado un “golpe electoral en curso”, afirmando que las votaciones están “viciadas de nulidad” por “manipulaciones” e “injerencia” del gobierno de Donald Trump. Por su parte, Nasralla también ha denunciado un “robo” electoral y ha exigido un recuento voto por voto.

La tensión ha escalado a tal punto que el expresidente Manuel Zelaya, esposo de la actual mandataria, ha pedido a sus bases “tomar las calles” para anular las elecciones, lo que podría desencadenar protestas masivas. En medio de la crisis, la Fiscalía hondureña también emitió una orden de captura internacional contra el expresidente Juan Orlando Hernández, recientemente indultado por Trump en EE. UU., por cargos de lavado de activos.