Los comicios para suceder al presidente Gabriel Boric se definen como una elección entre extremos.
Por un lado, José Antonio Kast, un abogado católico de 59 años, promete “mano dura” contra la delincuencia y la deportación masiva de migrantes indocumentados. Su discurso ha calado en un sector del electorado preocupado por la seguridad, y los sondeos lo señalan como el favorito. Si gana, se convertiría en el primer líder de extrema derecha en llegar a La Moneda desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet. Por otro lado, Jeannette Jara, de la coalición de izquierda, busca convencer a los votantes que temen recortes sociales y un retroceso en derechos. En un llamado a la unidad, Jara ha pedido respetar los resultados y “contribuir a lo que viene”. La elección ha generado una enorme expectativa en un país dividido, donde se espera la participación de más de 15 millones de votantes para definir un viraje político que podría tener un impacto significativo en toda la región.












