A esto se suman nuevas sanciones contra familiares de la primera dama Cilia Flores y empresas navieras, aumentando el cerco económico.

La retórica de Trump ha sido contundente, afirmando que los días de Maduro están “contados” y sin descartar ataques terrestres. En respuesta, Venezuela ha denunciado la “intimidación” estadounidense, ha anunciado el potenciamiento de su sistema de defensa aérea y ha recibido el respaldo explícito del presidente ruso Vladimir Putin. La situación se complejiza con la reaparición de la nobel de la Paz, María Corina Machado, quien tras un osado escape de Venezuela, ha pedido a las democracias del mundo redoblar la presión para que Maduro “entienda que su tiempo se ha acabado”.