En el frente diplomático, Qatar, un mediador clave, ha advertido que el alto el fuego no puede considerarse completo sin una “retirada total” del ejército israelí. Por su parte, el líder de Hamás en Gaza afirmó que el grupo estaría dispuesto a entregar sus armas si termina la “ocupación”. La presión sobre Israel también crece en el ámbito cultural, donde varias cadenas públicas europeas han amenazado con retirarse del festival de Eurovisión si se permite la participación de Tel Aviv. Estos eventos subrayan la complejidad de un conflicto que, lejos de resolverse, sigue generando repercusiones a nivel global.