El conflicto en Ucrania sigue siendo un eje central de la geopolítica global, con esfuerzos diplomáticos liderados por Estados Unidos que generan tensiones y escepticismo entre los aliados europeos, mientras la confrontación militar con Rusia no cesa. La administración Trump ha impulsado un “plan de paz” que, según el propio presidente, su homólogo ucraniano Volodímir Zelenski “no ha leído”, lo que ha causado decepción en Washington. En respuesta, Zelenski ha emprendido una gira diplomática por Europa para consolidar el apoyo de sus socios, expresando preocupación por un enfoque de seguridad estadounidense que algunos consideran “divisivo”. Una llamada filtrada, atribuida al presidente francés Emmanuel Macron y al líder opositor alemán Friedrich Merz, reveló temores de que Estados Unidos podría “traicionar” a Ucrania y Europa en las negociaciones de paz, especialmente en lo referente a las exigencias rusas de cesiones territoriales.
Macron también ha instado al presidente chino, Xi Jinping, a usar su influencia para presionar a Rusia.
Mientras tanto, Rusia mantiene su ofensiva con ataques masivos de drones e incidentes que han afectado la central nuclear de Zaporizhia.
El presidente Vladímir Putin, por su parte, ha afirmado que trabaja con EE.
UU. en una “posible declaración de paz” y ha reforzado lazos con India, evidenciando un complejo tablero diplomático con múltiples frentes.
En resumenLa guerra en Ucrania se encuentra en una encrucijada diplomática, donde la iniciativa de paz de Estados Unidos crea fricciones con sus aliados europeos. Mientras tanto, el conflicto armado persiste y las grandes potencias reconfiguran sus alianzas estratégicas.