La frontera entre Perú y Chile se ha convertido en un foco de tensión humanitaria y diplomática debido al éxodo de migrantes, en su mayoría venezolanos, que intentan salir de Chile. La situación se ha visto exacerbada por la retórica del candidato presidencial chileno de ultraderecha, José Antonio Kast, cuyas promesas de deportación masiva han generado temor y una movilización preventiva de la población migrante. La promesa de Kast de expulsar a todos los migrantes en condición irregular si llega a la presidencia ha creado un clima de miedo, llevando a miles a dirigirse a la frontera con Perú en un intento por abandonar Chile antes de un posible endurecimiento de las políticas migratorias. Muchos de estos migrantes, que afirman haber contribuido a la economía chilena, se encuentran ahora en una situación de extrema precariedad en la región de Atacama, esperando una oportunidad para cruzar la frontera. La respuesta de los gobiernos ha sido desigual.
Mientras Chile asegura que no existe una crisis migratoria, el Gobierno de Perú ha tomado medidas drásticas.
Decretó un estado de emergencia por 60 días en cuatro distritos fronterizos, lo que implica la suspensión de derechos constitucionales como la libertad de tránsito y la inviolabilidad del domicilio. Además, se ha ordenado el despliegue del Ejército y la Policía para patrullar la zona. Para coordinar la respuesta, ambos países han acordado realizar patrullajes binacionales, aunque la resistencia de los países vecinos a aceptar deportaciones masivas plantea un desafío significativo a la viabilidad de las propuestas de Kast. Esta crisis pone de manifiesto la vulnerabilidad de las poblaciones migrantes y cómo el discurso político puede tener consecuencias directas y desestabilizadoras en las fronteras.
En resumenLa retórica antiinmigración del candidato presidencial chileno José Antonio Kast ha provocado un éxodo de migrantes hacia la frontera con Perú. En respuesta, Perú ha declarado el estado de emergencia en sus distritos fronterizos, mientras ambos países acuerdan patrullajes conjuntos para gestionar una crisis humanitaria y diplomática en desarrollo.