Donald Trump no solo respaldó abiertamente a Nasry Asfura, prometiendo “mucho apoyo” si ganaba, sino que también amenazó con “graves consecuencias” si consideraba que los resultados eran manipulados.

Esta postura ha sido calificada como una clara “injerencia” por analistas y observadores internacionales. El punto más polémico ha sido el indulto otorgado por Trump al expresidente Juan Orlando Hernández (JOH), quien cumplía una condena de 45 años en Estados Unidos por narcotráfico y por haber creado un “narcoestado”.

Esta decisión, anunciada justo antes de las elecciones, es vista como una maniobra para favorecer a Asfura, candidato del mismo partido que Hernández.

El indulto ha generado fuertes críticas por su “doble rasero”, ya que contrasta directamente con la dura retórica antinarcóticos de Trump en el resto de la región. La esposa de Hernández ha declarado que, por seguridad, el exmandatario permanecerá en EE.

UU.

La situación deja a Honduras en un estado de incertidumbre, con un resultado electoral en vilo y la percepción de que su soberanía ha sido comprometida por intereses externos.