Aunque Yermak no ha sido formalmente acusado, su domicilio y oficinas fueron allanados por las autoridades.
La creciente presión política y pública llevó a su renuncia el 28 de noviembre. Zelenski aseguró que la dimisión se produjo para no afectar las negociaciones de paz, pero la salida de Yermak, quien era el principal negociador de Ucrania en los diálogos con Estados Unidos y Rusia, representa un revés significativo. Yermak, un amigo cercano de Zelenski desde antes de su presidencia, era considerado una figura clave con un poder considerable dentro del gobierno. Su caída se produce en un momento en que Ucrania busca desesperadamente apoyo financiero y militar de Occidente para sostener su defensa contra la agresión rusa. Este escándalo de corrupción, que ha indignado a la opinión pública ucraniana, pone a prueba la promesa de Zelenski de erradicar la corrupción y podría complicar sus esfuerzos por mantener un frente unido tanto a nivel nacional como internacional.












